Ansiedad

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Ansiedad2018-07-18T17:05:59+00:00

Ansiedad_Nuria_Mateo_Psicologa_BarcelonaLa ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que nos permite ponernos alerta ante un peligro. En realidad, un cierto grado de ansiedad nos ayuda a estar alerta, tener cuidado en situaciones que puedan comportarnos peligro o nos ayuda a Una ansiedad moderada puede ayudarnos a mantenernos concentrados y afrontar retos.

Pero si esta ansiedad es desproporcionada nos producirá el efecto contrario, no nos ayudará a superar situaciones, al contrario puede que nos paralice con un sentimiento de indefensión, llegando a producir un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico. Si esta ansiedad se presenta en momentos inadecuados o es muy intensa y duradera hasta el punto de interferir en las actividades cotidianas de la persona se la considera como un trastorno.

Los síntomas más frecuentes de ansiedad pueden ser :

1.- A nivel cognitivo-subjetivo:

  • Preocupación
  • Temor
  • Inseguridad
  • Dificultad para decidir
  • Miedo
  • Pensamientos negativos sobre uno mismo
  • Pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros
  • Temor a que se den cuenta de nuestras dificultades
  • Temor a la pérdida del control
  • Dificultades para pensar, estudiar, o concentrarse, etc.

2.- A nivel fisiológico:

  • Sudoración
  • Tensión muscular
  • Palpitaciones
  • Taquicardia
  • Temblor
  • Molestias en el estómago
  • Otras molestias gástricas
  • Dificultades respiratorias
  • Sequedad de boca
  • Dificultades para tragar
  • Dolores de cabeza
  • Mareo
  • Náuseas
  • Molestias en el estómago
  • Tiritar, etc.

3.-A nivel motor u observable:

  • Evitación de situaciones temidas
  • Fumar, comer o beber en exceso
  • Intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.)
  • Ir de un lado para otro sin una finalidad concreta
  • Tartamudear
  • Llorar
  • Quedarse paralizado, etc.

Las causas origen de esta ansiedad pueden ser:

  • Causas genéticas: ya que se puede heredar a través de los genes.
  • Causas circunstanciales: padecer un hecho traumático como un accidente de coche, puede provocar ansiedad. Si el sentimiento de ansiedad permanecer durante meses o años es lo que se conoce como trastorno de estrés postraumático.
  • Consumo de drogas: el consumo de drogas como anfetaminas, el éxtasis o el LSD son sustancias que pueden causar ansiedad. La cafeína o la teína pueden producir ansiedad en algunas personas
  • Experiencias vitales significativas: situaciones como un embarazo, o un cambio laboral (despido, ascenso, etc), pueden producir ansiedad.

Tipos

Existen diversos tipos de trastornos de ansiedad. Así podemos diferenciar entre:

Trastorno de ansiedad generalizada:

Se trata de una tensión crónica aun cuando nada parece provocarla. Es la preocupación o nerviosismo en exceso, aunque no haya ningún motivo aparente. Se diagnostica cuando esta ansiedad tiene una duración mínima de seis meses.

  • Trastorno fóbico:
  • La principal característica de este trastorno es la presencia de un temor irracional y persistente ante un objeto específico, actividad o situación. La consecuencia de este temor es la evitación como en el caso del miedo a volar, a los espacios abiertos, a los espacios cerrados, etc.

    • Trastorno de pánico (o ataque de angustia):

    Se produce este trastorno cuando la persona experimenta crisis recurrentes de angustia que surgen de una manera espontánea. Se trata de una ansiedad aguda y extrema que pueden llevar a pensar a la persona que la padece creer que va a morir. Estos ataques repentinos de miedo intenso no tienen una causa directa. En ocasiones, los pacientes que sufren este trastorno desarrollan angustia a experimentar el próximo ataque, cuya ocurrencia no pueden prever, es la llamada ansiedad anticipatoria.

    • Trastorno obsesivo-compulsivo:

    Se trata de pensamientos o acciones no voluntarios que el paciente no puede dejar de pensar o hacer para no generar ansiedad. En todo caso, el sujeto reconoce el carácter absurdo de sus pensamientos o acciones. Por ejemplo: lavarse las manos cada poco rato.

    • Trastorno por estrés post-traumático:

    Se da en aquellos casos en los que se presentan secuelas psicológicas desagradables tras el impacto de un trauma emocional, una guerra, una violación, etc. Se caracteriza por los recuerdos persistentes del suceso traumático, un estado emocional con exaltada vigilancia y la reducción general de interés por los sucesos cotidianos.

    Diagnóstico:

    Criterios diagnósticos:

    Para evaluar si un determinado paciente sufre ansiedad, es recomendable descartar la existencia de una enfermedad sistémica. Para ello, el médico debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

    • Síntomas físicos que presenta.
    • Historia médica y psicológica anterior del paciente y de su familia.
    • Posibilidad de que sufra alguna enfermedad que genere trastorno de ansiedad.
    • Influencia de tóxicos como la cafeína, el cannabis o la cocaína y otras drogas de síntesis, desencadenantes de crisis de ansiedad y angustia en personas con predisposición.

    Entrevista semiestructurada:

    La entrevista clínica es el instrumento por excelencia para poder establecer un diagnóstico de los trastornos de ansiedad y llegar a una compresión global del paciente. Debe recoger la información necesaria para orientar el diagnóstico y se suele estructurar en cuatro fases:

    Fase preliminar: el objetivo es conocer el motivo de la consulta.

    Fase exploratoria: el paciente es preguntado acerca de lo siguiente:

    • Síntomas, localización, intensidad, cronología y evolución.
    • Presencia de patologías orgánicas.
    • Factores desencadenantes directos, como cambios vitales, duelos, acontecimientos traumáticos, etcétera.
    • Antecedentes personales: episodios maníacos, depresiones anteriores, etcétera.
    • Exploración de la esfera psicosocial: creencias y expectativas, pensamiento, afectividad y entorno sociofamiliar, personalidad,…

    Fase resolutiva: se resumen los problemas, se informa al paciente de la naturaleza del problema y se solicita su implicación en la elaboración de un plan diagnóstico-terapéutico.

    Fase final: el médico ofrece al paciente una serie de recomendaciones que debe empezar a poner en práctica hasta la siguiente cita.

    Tratamientos:

    Los fármacos son el tratamiento de elección para la ansiedad generalizada. Habitualmente se prescriben fármacos ansiolíticos como las benzodiacepinas; sin embargo, debido a que el uso de benzodiacepinas a largo plazo puede crear dependencia, si se decide su interrupción, debe reducirse escalonadamente y no de forma brusca. El alivio que proporcionan las benzodiacepinas compensa generalmente algunos ligeros efectos secundarios.

    La buspirona es otro fármaco eficaz para muchas personas con ansiedad generalizada. Su uso parece no acarrear dependencia física. Sin embargo, la buspirona puede tardar dos semanas o más en hacer efecto, en contraste con las benzodiacepinas, que comienzan a actuar en el plazo de unos minutos. La terapia de comportamiento no suele ser generalmente beneficiosa porque no existen claras situaciones que desencadenen la ansiedad. Las técnicas de relajación y de biorretroacción pueden ayudar.

    La ansiedad generalizada puede estar asociada con conflictos psicológicos subyacentes. Estos conflictos están frecuentemente relacionados con inseguridades y actitudes autocríticas que son autodestructivas. Para algunas personas, la psicoterapia puede ser eficaz para ayudar a comprender y a resolver conflictos psicológicos internos.