Hay veces que las cosas no son como esperamos y entramos en un ritmo de vida en el que los problemas y las dificultades nos acorralan, entramos en rutinas y nos damos cuenta que necesitamos recuperar de nuevo la ilusión.

Todos hemos pasado por alguna situación difícil que nos hace querer recuperar de nuevo la ilusión por las cosas.

Podemos perder la ilusión por alguna persona, por una actividad, por alguna afición o incluso la ilusión por vivir. Esto nos ha hecho, perder la esperanza y caer en una rutina, que nos va absorbiendo en el día a día.

Para qué nos sirve, como recuperarla, qué podemos hacer, son algunos de los puntos donde podemos obtener respuesta.

Ilusión, para qué nos sirve.

Necesitamos tener esperanza, ilusión para hacer cosas. Sin ella todo se hace más complicado y pesado. Es lo que nos impulsa a hacer, a seguir el día a día.

Podemos distinguir dos tipos de ilusiones, unas a nivel interno, como por ejemplo verme contenta o contento, verme sonriendo, o bien pueden ser exteriores, como planear un viaje, una comida en familia o una excursión con los amigos. Estas ilusiones nos ayudan a proyectarnos hacia el futuro de manera optimista.

Cómo recuperar la ilusión.

La falta de esta ilusión se puede deber a alguna cosa en nuestro interior que no hemos resuelto e incluso lo podemos ir arrastrando a lo largo de los años. Una depresión, ansiedad, o problemas familiares, de pareja, por citar algunos ejemplos de causas típicas de la falta de ilusión por las cosas o por nuestra vida.

 

Qué podemos hacer:

 

  • Observarnos a nosotros mismos: Observarnos para detectar cuáles son nuestras necesidades, qué me va bien y qué no me va tan bien.

 

  • Identificar nuestras emociones: Cuales son las emociones que estamos sintiendo en cada momento ayuda a saber si estamos más cerca de recuperar nuestra ilusión o no. Si hay tristeza, rabia, o quizás miedo, nos aleja de nuestra ilusión, y conviene poder trabajarlo en terapia con un psicólogo o psicóloga.

 

  • Ordenar nuestra vida: Es necesario poder ordenar nuestra vida y ponerle unos básicos de estructura, es decir, horarios, buena alimentación, tiempo de calidad para pasar en familia, con amigos, con la pareja, serían los mínimos para sentar las bases de la ilusión.

 

  • Empezar a valorar los pequeños momentos: La vida se compone de pequeños instantes. Si les damos importancia y los disfrutamos, todo es más fácil y nos facilita el camino para recuperar la ilusión. Disfrutar de una buena comida, de un paseo, del tiempo con la familia, es el primer paso para recuperar esa ilusión. Es la manera para que el optimismo y la esperanza, se instale en nuestras vidas.

 

  • Darnos pequeños premios: Podemos recuperar alguna actividad que nos gustara en el pasado, por ejemplo, el baile, el canto, practicar deporte, dibujar…. algo que nos proporcione placer y nos ayude a que una pequeña ilusión vuelva a desarrollarse.

 

  • Perdonarnos a nosotros mismos: Por lo general somos muy duros con nosotros mismos, y nos juzgamos y peleamos internamente porque no queremos estar mal, lo estamos y nos enfadamos. Darnos un poco de tregua, pensar que ese estado tiene un sentido en nuestras vidas en ese momento, nos va a ayudar a enfocar nuestra vida con más positividad.

 

  • El dicho de toda experiencia, se aprende: Puede que no estés viviendo el mejor momento de tu vida, pero de todas las experiencias que vivimos siempre podemos sacar una lección para el futuro. A veces es necesario tocar fondo y es entonces cuando nos damos impulso y recuperamos la ilusión por las cosas y las personas.

 

  • Que nuestras ilusiones sean posibles: A veces, ponemos nuestras ilusiones en objetivos que son poco probables. Por ejemplo, que nos toque la lotería. Pero si nos enfocamos en actividades que podamos realizar, fomentamos nuestra imaginación y creatividad. De esta manera nos responsabilizamos de lo que pensamos, de lo que sentimos y todo puede ser un poco más llevadero.

 

  • Trabajo de la hormiga y esfuerzo: Si no tenemos ilusión, el esfuerzo se apaga. Sin pequeños esfuerzos, no podrá nunca existir la ilusión, porque si abandonamos cualquier pequeño esfuerzo, la desesperanza nos atrapa de nuevo. El ir forjando esa pequeña esperanza nos va a ayudar a construir, nuestra vida, con más ilusión a diario.

 

  • Realizar un trabajo u actividad que te guste: Conectar con cosas que nos gusten, que nos den placer y energía, nos lleva a notar esa ilusión, que poco a poco podemos ir construyendo.

 

Lo importante no es la meta, es ir hacia lo que nos mueve, y nos apasiona. Eso va a ser lo que al final haga que nuestras vidas sean más interesantes.

 

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Bibliografía: 

  • García, M. Á. M. (2004). La ilusión. Ediciones Internacionales Universitarias.
  • Estapé, R. M., Zudaire, R. J., Galí, S., & Bertran, E. (2019). Com fer que et passin coses bones: Entén el teu cervell, gestiona les teves emocions, millora la teva vida. Columna CAT.

 

Núria Mateo

Psicóloga colegiada

Nº 23766