La llamada ley del hielo puede darse tanto en relaciones de amistad como en pareja. Son muy destructivas por las personas que la padecen.

¿Pero cómo podemos detectarlo? Intentaré describir las señales que pueden ayudarnos a detectar este tipo de situación.

Sobre la ley del hielo, no se ha hablado mucho y es muy probable que todavía ni se conozca, pero seguro que cuando empieces a saber de qué se trata reconozcas fácilmente a alguna persona víctima de este comportamiento tóxico o incluso tú mismo, tú misma.

¿Qué conocemos por ley del hielo? Son un conjunto de conductas que tienen como finalidad ignorar a la otra persona, simular que no existe. Este tipo de conducta, como ya hemos dicho en el inicio, puede darse tanto en relaciones de amistad, como en relaciones de parejas. Cuando una de las dos personas interpreta que la otra ha hecho algo mal, en lugar de hablar de ello, se enfada y actúa castigando a la otra persona con comportamientos como no hablarle o fingir que no la oye o que no la ve: que no existe, en definitiva.

De hecho, es una conducta de violencia pasiva y de abuso psicológico. La psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja María Esclapez enumera en una publicación de Instagram varios ejemplos de comportamientos que permiten identificar que alguien está aplicando la ley del hielo a otra persona. ¿De qué tipo de conductas estamos hablando? Todo lo que lleve a evitar el contacto físico o visual, no escuchar al otro o hacer ver que es invisible.

Ejemplos de la Ley del Hielo

– Dejar de responder a los mensajes.

– No tener en cuenta lo que dice la pareja.

– No hacer caso a las peticiones o necesidades del otro.

– Fingir que no se escucha.

– No responder a las preguntas o hacerlo con monosílabos.

– Hacer ver que la otra persona es invisible.

– Evitar el contacto físico o visual.

– Mostrar desinterés por lo que la otra persona hace o dice.

– No acudir a eventos sociales o deshacer planes a los que se había comprometido.

– No mostrar cariño o ignorar conscientemente la expresión emocional del dolor o del sufrimiento de la otra persona.

 

¿Por qué hay personas que así se comportan? Las personas que realizan este tipo de comportamiento son aquellas que tienen una autoestima muy baja, no es que lo justifique, pero son personas que no saben gestionar sus emociones. Son personas que sienten ira, rabia, frustración, orgullo, o envidia hacia la persona que ignora y en vez de hacerse responsables de sus sentimientos, opta por la evasión y el silencio.

 

Es una especie de castigo y probablemente en muchas ocasiones ni la que lo hace ni la persona que lo recibe son conscientes de lo destructivo que puede ser este comportamiento.

Es habitual, de hecho, que la víctima de la ley del hielo piense que lo que está pasando “es culpa suya” y que empiece a repasar todo lo que ha podido hacer a la otra persona, algo que justifique esta respuesta tan drástica.

 La persona que sufre la ley del hielo acaba sintiéndose menos válida, no para de dar vueltas al tema, y ​​la situación acaba debilitando mucho su autoestima y generando dependencia emocional.

¿Qué hacer si somos víctimas de la ley del hielo?

1) Identificar lo que está pasando.

Es habitual que la persona que sufre la ley del hielo piense mucho en cómo ha actuado ella, qué puede haber hecho para provocar esto, y no vea que es víctima de un comportamiento tóxico.

2) Evitar los mensajes autodestructivos.

Hay que buscar maneras de ser más amable con uno mismo y no culparse todo el rato de lo que ocurre. Lo más probable es que no sea por nada que hayas hecho, que no dependa de ti.

3) Poner límites y pedir explicaciones.

Poner los límites sí depende de nosotros, y debemos hacerlo. Hablar con la otra persona, pedirle que explique qué ocurre, por qué se comporta así y cómo se puede resolver. Esto es una conducta asertiva

4) Si no hay nada que hacer, apartarse.

Nosotros decidimos a las personas que queremos a nuestro lado. Debemos aprender a cuidar nuestra salud emocional. Si no podemos hacer nada es necesario apartarse de aquellas personas que no nos aportan ningún beneficio, al igual que intentamos dormir lo que necesitamos o tener una buena alimentación.

Bibliografía

Stern, R., & Wolf, N. (2019). Efecto luz de gas: Detectar y sobrevivir a la manipulación invisible de quienes controlan tu vida (1.a ed.). Nirvana Libros, S.A. de C.V.

Núria Mateo

Psicóloga colegiada

Nº 23766